Queridos lectores o seguidores de nuestros pasos, y familiares y amigos impacientes, no creerán que esto sea un nuevo capítulo de estos dos inefables viajeros… Queremos dejar bien en claro que sí, es, una entrada meramente informativa de “paradero”…
Como en aquel enigmático capítulo de la serie LOST, donde un John Locke ateo, casi agnóstico, se ve sorprendido por los acontecimientos mágicos de esa isla que operan en él, desestructurando todo su sistema de creencias en un segundo, quienes aquí les escriben, desde Santa Marta, Colombia, intentan establecer una serie de similitudes con ese momento, para comenzar a creer seriamente en “nuestros” dioses… a 8 meses del viaje y con 21 000 km a cuestas…

La cosa es así: como no muchos saben, nosotros venimos desde lejos (Argentina) y vamos aún más lejos (México, por ahora…) Ida y vuelta en una kombi VW bastante vieja, pero sabia. El problema, o mejor dicho, la realidad, es que la carretera se va “terminando” y nuestro deseo de andar y seguir soñando es más amplio…
Así que se nos presenta el GRAN DESAFÍO del viaje soñado… El cruce de Colombia a Panamá. Tema, con sus mitos y leyendas, y algunas verdades… Allí está el denominado Tapón de Darien, donde la gran Panamericana se “termina” o se ahonda en la impenetrable selva y que no permite continuar el andar viajero de vehículos errantes por toda América por vía terrestre…

Puestos a trabajar, nos tenemos que sumergir en un mundo nuevo: las empresas navieras que se ocupan de cruzar el famoso canal de Panamá. Mientras la gente corre como loca, de lado a lado comprando los regalitos de Navidad, nosotros lo hacemos de puerto a puerto y observamos, ajenos, el espectáculo navideño.
La cuestión es que como ya saben, quienes aquí vagamundan no cuentan con el apoyo, subsidio o subvención o patrocinio de nadie… sólo nuestras remeras de “Amérika en Kombi”, como las artesanías que día a día vamos aprendiendo nos ayudan a seguir este andar por Latinoamérica (despacio, pero firme)…Es por eso que por medio de nuestras invocaciones nos vamos topando con algunas señales o “signos” en nuestros primeros pasos por Colombia.

Gracias a Dios Armando y al gran hidalgo y su inseparable, nuestros dioses y nuestros astros, recibimos un mail para tener una entrevista con una persona muyyy importante de la Sociedad Portuaria de Santa Marta, para ver si “nos podía ayudar y cómo en nuestro sueño…” Aún no hay nada, es solo ilusión, pero de eso se trata, no solo este viaje, sino que la vida, ¿no? “Seamos realistas, soñemos, pidamos, lo imposible…”
En esa estamos. Milagros siempre hay, el problema es que estamos tan cegados que muchos no los vemos. Y gente que entiende de sueños y soñadores aún más…

Para el final les dejamos un regalito. Dos de las hermosas combinaciones que hacen de la belleza de Santa Marta: su aire Colonial y sus preciosas playas, ni hablar de su cálida y hermosa gente. Pero eso para más adelante…

Así que por acá estaremos querida gente (tan lejos y tan cerca), esperando, pacientes, sin apuro y mientras tanto, intentando juntar algo de dinero por las dudas con nuestras remeras y artesanías en la paradisíaca playa de Taganga, plagada de turistas extranjeros y locales. Los vamos dejando. Así cortita y al pie.
Gracias a todos los que nos escriben a amerikaenkombi@gmail.com para darnos fuerzas para seguir y hacernos sentir acompañados en este sueño. Recuerden que si quieren, también pueden dejar comentarios debajo de cada entrada (no es necesario registrarse) y si saben de alguien que pueda cruzar a la camioneta gratis a Panamá, chiflen, no sean huevones, ¿eh? ¿Nos lo prometen? En vez de “Un sol para los chicos” campaña “Un barco para la gorda…”
Bye bye.
Desde la “Golden” Santa Marta, Colombia
Abrazos viajeros y unos besos bien “ricos” como dicen por aquí.
PROXIMA ESTACION, ESPERANZA.